Acompañar a las personas en su último viaje es una tarea muy especial y enriquecedora para mí, primero con el carrito de deseos de la ASB y durante varios años en la ayuda de hospicio.
El audiolibro familiar establece acentos completamente nuevos: Aquí, una vez más, una vida entera se celebra, se recuerda, se ríe, se llora, las anécdotas olvidadas reaparecen, las canciones de cuna se cantan en el micrófono y los libros favoritos se leen en voz alta. Esta creatividad convierte a los pacientes en artistas activos que vierten toda su energía en el audiolibro para dejar a sus hijos su voz y su propia historia de vida como un signo de su amor.
¡Estoy feliz y agradecido de ser parte de este equipo!