Durante muchos años, he estado acompañando a las personas para que se comprendan mejor, reconozcan las conexiones internas y respondan con compasión a lo que los mueve. Siempre es importante para mí abrir espacios donde el desarrollo sea posible. Espacios donde puedes recordar, descubrir y sanar.
Lo que particularmente me conmueve es la voz de una persona. Como madre y terapeuta, sé lo mucho que la voz puede llevar y lo doloroso que puede ser estar en silencio. Me ofrezco como voluntario para el audiolibro familiar porque estoy profundamente convencido de que es saludable que se permita a los niños mantener la voz de un ser querido.